Esta frase es como el clásico 'yo miento'.
Si no creo nada entonces creo que no creo nada y por tanto creo.
Será mejor buscar la creatividad.
Quiero crear algo en lo que creer, algo vivo, ... quiero crearme a mí mismo.
No creo nada, es cierto, siempre creo algo, pues la nada es lo más perfecto de la Creación. La ausencia que nos deja libres, libres para el amor. Sin amor no hay creacion, aunque se requiere amar lo que no es para crearlo y se requiere dejar de amarlo como hasta entonces para seguir creando. Pues quien no crea no ama. No hay nada vivo que esté estancado, por eso no hay amor sin sufrimiento. No hay libertad sin riesgo, ni hay amor sin el dolor de la ausencia. Pues comenzar a amar es comenzar a perderse, es comenzar a darse gratuitamente. Darse en todo o no darse.
¿De qué hablo si no de la vida?¿Qué perdemos? Todo, siempre.
¿De qué hablo si no del tiempo? "Tiempo", prefiero la definición que hace Nietzsche:
Mira ese portón! ¡Enano!, seguí diciendo: tiene dos caras. Dos caminos convergen aquí: nadie los ha recorrido aún hasta el final.
Esa larga calle, hacia atrás: dura una eternidad. Y esa larga calle hacia delante - es otra eternidad.
Se contraponen esos caminos: chocan derechamente de cabeza: - y aquí, en este portón, es donde convergen. El nombre del portón está escrito arriba: "INSTANTE".
¿y qué nos queda ante el tiempo?:
Vi a un joven pastor retorciéndose, ahogándose, convulso, con el rostro descompuesto, de cuya boca colgaba una pesada serpiente negra...
Y entonces la serpiente se deslizo en su garganta y se aferraba a ella mordiendo... No conseguí arrancarla de allí. Entonces se me escapó un grito: "¡MUERDE! ¡MUERDE!"
Decía Fernando Castro que alguien decía: Todo buen jugador es un buen perdedor.
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